p.nitas*

Volver al Contempopranea fue una experiencia nostálgica y emocionante. Asistir a su primera edición en Badajoz, en un marco tan impresionante como el recinto de la Alcazaba, fue además espectacular. Presenciar al impresionante despliegue de producción y organización fue una especie de orgullo ajeno, de lo bien que se ha aprovechado la experiencia de todos estos años y  que sigue fraguándose en un cuidado por el público asistente y gran calidad de sonido. Pero si tengo que quedarme con un recuerdo del festival o si me dices en lo primero que me viene a la cabeza cuando pienso en él, tengo que reconocer que todavía sigo atrapado en el encantamiento que sufrí en uno de los puestos que estaban a la entrada. Se trata de p.nitas*.

En mi desconcierto me resulta muy difícil expresar el cúmulo de sensaciones que me produce su increíble visión del mundo que retrata en cualquier soporte imaginable. Colores y formas sorprendentes alrededor del universo en femenino y plural.  Imprescindible.

http://www.pnitas.es/