Desaparezca aquí

Artista: 
Fecha: 
Friday, March 11, 2005
Formato: 
L.P.

Música de fondo y mucha gente... gente que se agrupa, unos sentados, otros de pie, formando pequeñas islas en un inmenso océano de cuerpos. La luz se difumina, mezclada con el polvo del suelo y el humo de tabaco. Pero, sobre todo, gente, mucha gente, moviéndose, también, en todas direcciones...

Una noche cualquiera de un festival cualquiera. Noche oscura, en la que las nubes tapan la luna y las estrellas. Tan sólo la iluminación de los focos sobre el frenesí del escenario, donde otros trabajan contra reloj preparando la siguiente actuación, hace posible ver lo suficiente como para poder moverse por el recinto sorteando a la gente... mucha gente...

Entre la nube de polvo y la cierta aureola que produce la luz cuando se refleja en ella, surge, como un fantasma, la sombra estirada de alguien que sale por la puerta de los artistas que participan en el festival. Una puerta que, cierto es, nadie suele utilizar, precisamente porque obliga a sortear al público de camino al escenario. Pero, ajeno a la multitud que allí se ha dado cita, la sombra avanza, copa en mano, entre la gente. Solo y con la luz de los focos apuntando hacia el público es díficil distinguir sus facciones, gracias a lo cual consigue pasar totalmente desapercibido... La sombra se acerca, con la mirada fija en el suelo, sin una dirección clara, diría que casi huyendo de algo o de alguien. La sombra pasa a mi lado, la facciones quedan visibles. Fue mi primer encuentro visual con Nacho Vegas. Cuando quise darme cuenta, la sombra formaba ya parte de la noche.

Y en ese mundo donde habitan las sombras, sombras que, en forma de pensamientos y recuerdos, nos atormentan en la noche, es donde se mueve y es el que retrata perfectamente el asturiano en un lienzo que ha llamado Desaparezca aquí. Quizás sea este el disco que me ha parecido más cercano de toda la discografía de Nacho Vegas, con unas letras mucho más accesibles de lo habitual y que hacen blanco directamente en el corazón.

Grandes dosis de realidad en esa especie de carta de despedida que ha sido el single de presentación del disco, El hombre que casi conoció a Michi Panero. Y es que resulta innegable que los sentimientos que evocan tristeza y dolor, del cual está repleto este trabajo, son los que hacen aflorar sus mejores composiciones. Composiciones como la que nos encontramos en el séptimo corte, Ocho y medio, cuya sola presencia justificarían la compra del disco. Una canción absolutamente tremenda, al igual que Nuevos planes, idénticas estrategias o Autoayuda. Lo cierto es que es prácticamente imposible decir que haya una canción mala en este LP. Resulta sorprendente también el tercer corte, Ella me confundió con otra persona, tema que encierra un rabioso guitarreo desconocido hasta la fecha en la discografía de Nacho. Un registro en el que, lejos de verse incómodo, parece desenvolverse a las mil maravillas, y en el que a alguno nos gustaría que se prodigara con mayor frecuencia.

No podemos pasar por alto tampoco ese tremendo homenaje a Juanito Oiarzabal en Cerca del cielo. El sentimiento, el esfuerzo y la lucha contra la montaña... Un hombre "empeñado en subir para luego bajar por pendientes imposibles", empeñado en estar siempre cerca del cielo, empeñado en avanzar "para ahogar algo dentro de mí inextirpable, algo que se retuerce y que no se detiene...".

Estamos de enhorabuena porque en el pozo del talento de Nacho Vegas no se divisa aún el fondo. Desaparezca aquí se antoja como uno de esos discos imprescindibles.

Música, Nacho Vegas