Giant Catarzêe

Artista: 
Fecha: 
Sunday, November 23, 2008
Formato: 
L.P.

Ya no quedan. Ya no queda nadie que llegue a casa con la camiseta empapada de sudor después otro frenético concierto. Ya no queda nadie que alce los brazos, cierre los ojos y salte, intentando llegar a un paraíso perdido, con el ritmo de alguna guitarra sucia, bajo el sonido de garaje donde no se distinguen acordes y todo queda enmascarado en distorsiones imprecisas y una acústica que a nadie le importa. Ya no queda nadie que se abrace con algún desconocido y griten juntos esa frase que no les abandonará nunca y le hermane por unos minutos en el sueño de la última oportunidad.

Ya no quedan. Ya no queda nadie que vista de negro porque huye de un mundo del que nunca formó parte y no quiere dar una oportunidad más a una vida de la que no sabe que más hacer para darla por vivida. Los colores no tienen sentido en un mundo donde sólo hay sombras. Y el negro no es cuero sino el recuerdo perpetuo de un corazón atormentado. La ética yace sangrante apuñalada por la estética.

Ya no quedan. Ya nadie lleva pantalones rotos por el desgaste del roce de tantas noches de conversaciones interminables, bajo luces de farolas y una botella de cerveza. Ya nadie bebe para acompañar, ya nadie sale para encontrar. La evasión se vende en dosis cada vez más efímeras y en los escaparates hay ropa cara de marca que dice ser independiente y que busca producir en serie el recuerdo del que no se preocupaba por nada, porque pisaba por un suelo siempre como si fuera la última vez.

Ya no quedan, o quizás sí… La presentación de un disco de (lo:muêso) se define siempre bajo el paraguas de la honestidad, otra de esas palabras que perdieron su significado después de años de desuso y mal uso, y bloquea al instante la enumeración lamentaciones que nunca servirán para nada. Las canciones empiezan con notas que van cayendo pesadas como juicios, como diría el poeta, lentas y oscuras. Distorsiones que no están de moda pero devuelven otra vez la rabia necesaria para reivindicar la injusticia. Melodías que cambian, se reinterpretan y se improvisan. Efímeras para evitar la rutina del estribillo y las fronteras de la definición de la canción. Nada tiene que ser fácil ni previsible y siempre hay que buscar la reacción y la confusión del que quiso acercarse. Y ellos siempre te revuelven e incomodan. Y Combinado Magyar te atrapa y te destroza. Giant Catarzêe recoge la esencia del directo de los saltos olvidados, los empujones y el sudor, que aún quiere permanecer en una memoria que lucha desesperada contra el tiempo.

Ya no quedan. Ya no somos libres, ya no somos independientes, ya no recordamos los extremos. Elegimos vivir hoy y seguir. Pero (lo:muêso) recuerda que algunos lo consiguieron, al menos durante los algo más de cuarenta minutos que duran las nueve canciones encerradas bajo un título que no dice nada, o quizás si: Giant Catarzê!

Música, (lo:muêso)