Las cosas

Artista: 
Fecha: 
Tuesday, April 7, 2015
Formato: 
L.P.

 

Un viento sin agujas marca las horas de un reloj de sombra. El prestidigitador de las palabras crea un significado imprevisto uniendo agradecimientos olvidados. El baile de sueños sin dueño está a punto de comenzar sobre la isla de esmeralda. Levantas la mano buscando una pregunta azul turquesa que rodee tus labios.

Un sombrero cubre las palabras que repueblan un salón desierto. Sorprendidas en la intemperie del razonamiento,  huyen cuando son descubiertas en un texto perecedero. Levantas la mano buscando una respuesta transparente que acompañe a otra lágrima perdida.

Hay un camino que recorre tu espalda oculto bajo una camisa que esconde el tatuaje de una despedida. Levantas la mano buscando un cómplice que recoja estas palabras que caen con la vibración de las cuerdas de una guitarra.

No hay testigos para la soledad de un corazón sin juicios. No hay supervivientes que vibren con el sonido de su propia sorpresa al reconocer sus pasos de madera. Nadie volvió de un viaje que traza la huida en un reloj de sombra.

 

Ahora soy yo el que levanta la mano y hace un trato para salir de su propio engaño. Un día escribí, que ojalá existiera un lugar en el mundo lo suficientemente pequeño y escondido para que los sueños pudieran volar libres. Así, desprotegidos y fuera de su entorno natural, buscarían un distraído huésped insomne cualquiera como yo. Seguramente me elegirían por el olor de mis propios lamentos y la reiterada enumeración de la culpabilidad de mis fracasos. Cegado todavía por mi máscara de mediocridad y soledad, me sentiría un habitante más, que esa noche bailaría, la misma danza de sueños extranjeros.

Una guitarra se convertiría en el catalizador de esos sueños. Las gotas de sudor caerían sobre ella, y al llegar a las cuerdas se precipitarían buscándome. Siempre pensé, movido por el instinto de supervivencia más puro, que existiría un lugar en el mundo lo suficientemente pequeño y escondido donde los sueños volverían, aunque no fueran míos y fueran de otros.

Esa guitarra es la de Isasa, esas canciones que forman parte de un recital de sueños sin dueño las publica la La Castanya y se guardan en un álbum llamado Las Cosas. Bienvenido a ese lugar del mundo donde comienza el baile de los sueños sin dueño. 

 

Isasa