XII Aniversario The Rincón Pío Sound

Saturday, November 19, 2016 - 14:00
Don Benito

Aprendió de todas las novelas de ficción a fabricar refugios temporales que su propio imaginación inventaba. Pero ninguno sobrevivía a la fecha de caducidad que su propio cuerpo marcaba y, al primer temblor, se derrumbaba entre miles de azulejos rotos.

Quiso escribir sobre un lugar al que sólo le separara la distancia y que se midiera en kilómetros para que ya no hubiera tiempo que caducara sus sueños supervivientes. En una constelación de ciudades invisibles busco un epicentro que le alejara de todos los billetes marcados de huida permanente.

En el subsuelo de una ciudad infinita encontró un refugio ya construido capaz de soportar el estallido del desencanto y todas sus replicas. Sólo hay 300km de distancia y allí marcó su ciudad frontera donde sirven euforia tan fría que no sobrevive ni miedo ni dudas.

Ocurrió hace 12 años y hoy celebramos que sólo recorriendo 300 km estamos  a salvo.

Con el vértigo de una última vez recorrimos la distancia medida sólo en kilómetros y nos situamos en el mismo epicentro que, 12 años antes, provocó un seísmo que marcaría nuestras vidas para siempre.

Primera réplica

Indomable

Fue el primero y acabábamos de llegar.  Sentíamos aún esa sensación del extranjero en una tierra que no es suya hasta que llegó el primer abrazo. Somos de los que preferimos una sacudida corta e intensa y que te encuentren entre todos los escombros que deja la sorpresa. Pero también sobrevivimos a otras aunque no supiéramos encontrarnos entre tantos preámbulos.

Segunda réplica

Supercadaver

Una vez escuché al Benedetti que no extrañaba la Patria ni su tierra, que lo que realmente echaba de menos era a todos aquellos que allí vivían y todos esos recuerdos con nombres de calles por los que pasear cuando estas tan lejos.

Acompañado por el ritmo de un bombo lejano, recibimos una clase de colores y atardeceres, de grises y perspectivas que jugaban con los escalofríos de que se siente al descubierto. No sé que es la perfección pero conozco su principal síntoma: la inagotable frustración.  Pero para eso estábamos todos allí para confundirla con los aplausos de todos los intentos.

Tercera réplica

Serendipia

Pensé que estábamos preparados pero aunque construyas edificios para sobrevivir todos seísmos de la última escala conocida, siempre hay algo que escapa de esos limites teóricos que habías estudiado y a los que estabas preparado. Aquí la sacudida fue tal que despertamos llenos de barro y tuvimos que rescatados por una mano amiga que nos quitara aquello que ya no nos dejaría ver.

Cuarta réplica

Entre un descuido y discos olvidados. Sintiendo la mirada del tiempo que nos observa y las palabras que queremos que vuelvan a ser nuevas. Hay cierta nostalgia de paraísos perdidos y la misma insatisfacción que aún ahogada reclama su trono olvidado. Y así, inmersos en los recuerdos llegaron para llenar de rabia nueva el pasado imperfecto de lo que nunca ocurriría. Pero futuro aún perfecto por inabarcable, se llena de euforia porque tenemos todo el derecho de inventarnos lo que nadie aún no ha escrito.


Quinta réplica

Port du Havre

Cuando el epicentro está dentro del mar, sólo queda esperar el silencio del agua retirarse y correr tanto como puedas, porque desde el horizonte aparecerá una cortina de miles de metros de altura que te arrastrará y ya no podrás salir. Sólo subir la cabeza de vez en cuando para coger aire, el resto es un torrente imposible de parar.

Sexta réplica

Our next movement

Llegado a este momento y enumerando todas la emociones, faltaría recapitular y levantar las manos pidiendo una redención de un cuerpo exhausto. Pero era demasiado pronto para morir aunque perciba en el aire cierto olor a muerte, quizás sean la angustia y todas sus replicas.

Pero antes que la culpa arrastre todos los recuerdos, llegaron y esta vez sí que les estaba esperando, aunque sea lleno de todos mis silencios. El cuerpo se movía con la sonrisa de un niño en su juguete de cartón recién inventado. Y se escuchaba perfectamente el latido de un corazón que se enorgullece de haber llegado a esta noche para vivir este momento.

 

Ciudad invisible, ciudad infinita, ciudad frontera

Más abajo del subsuelo, donde no vive ni el miedo.

Se llama The Rincón Pío Sound y fabrica refugios temporales que inventa.

‘La vida se esconde en este lugar donde alguien grita “Tú nunca morirás”’.