The Secret Society + Brian Hunt

Saturday, January 9, 2016 - 21:30
Madrid

 

Matías, Lorena y la teoría del descuido.

Se conocieron en un cuento donde celebraban las cosas que no hicieron el año pasado. Era un repaso biológico por todos los ejemplos que recordaban de aquella historia de Andrés Neuman que ambos habían leído hace años. Desde entonces, cada vez que comienza un nuevo año, buscaban los propósitos que tampoco cumplirían esperando, en esa aparente normalidad, los síntomas de lo que ellos llamaban un descuido. Pero, antes de anda, déjenme que les presente.

Él se llamaba Matías y vivía en un precipicio, donde le traían todas las pistas falsas de cada una de las voces que aparecían en episodios de euforia intermitente. Era arquitecto en una gran corporación y sujetaba, en su rutina profesional, los bancos de tiempo que surgen cuando la ciudad duerme. Él lanzaba barcos de papel sobre un océano de noticias y en esos segundos antes de hundirse confundía el descuido con la nostalgia.

Ella se llamaba Lorena y dormía sobre un sueño recurrente de un invierno infinito. Vivía en un traje de estrictas normas donde la policía supervisaba la moralidad de todas las acciones. Ella se esforzaba por dejar pistas para no olvidar su infancia y ellos, con su uniforme negro, pensaban que sólo era un descuido.

Se encontraron entre palabras sin título y canciones de recuerdos, dibujando un camino hacia la realidad contaminada por la ficción de enamorados anónimos. Era una noche iluminada por un reflejo de luz artificial. Ellos iban vestidos de lluvia fina y fue fácil encontrar un tema de conversación que secara la indiferencia de los desconocidos.

Antes de repasar sus propósitos perdidos, en un tema de conversación que uniría sus caminos, recordaron que hubo días de habitación cerrada donde bailaban cuando nadie les miraba. Separados en la distancia de la nostalgia, fueron ellos, o fue él, quién ponía la banda sonora al desconcierto de todas las batallas perdidas. Y fueron ellos, o fue él, el que ahora les devuelve el recuerdo de letras y canciones de su primera batalla vencida.

Todo ocurrió un sábado 9 de Enero, en un lugar de celebración de sueños extranjeros que los sociólogos y politólogos advierten como una anomalía y que ellos prefieren llamarlo como un descuido.

Muchas gracias The Secret Society por seguir.

Muchas gracias La Faena II por seguir.

Recuerda que sólo hace falta un descuido para construir un refugio.

El bar está abierto.