Mesa Camilla + Yogur de Pera

Friday, January 23, 2015 - 21:30
Madrid

[ LA PREVIA. A veces me gustaría que se recuperaran los maestros de ceremonías, esos genios que estimulaban al público asistente con sus espectaculares presentaciones. Micrófono en mano, gritos, brazos en alto y recorriendo el escenario atrapando todas las miradas expectantes. Pongan una imagen para tan insigne personaje e imaginen en su boca estas palabras.   ]

Hoy es el día en el que los periodistas serán preguntados. Los músicos serán espectadores. Los críticos serán juzgados. Los ingenieros sentirán la tierra fría y seca en sus manos y los excluidos serán los nuevos maestros de ceremonias.

Hoy es el día en el que los insomnes recordarán los sueños de su infancia. Los desencantados volverán a enamorarse. Los perdedores sentirán el alivio de sus propios sueños. Las princesas sentirán nostalgia y él también recordará tu nombre.

Hoy es el día el que los maestros perderán la memoria y los alumnos aprenderán el asombro de la ignorancia. Los magos serán sorprendidos con trucos perdidos en su memoria. La urgencia se volverá perdurable, el tiempo se sentirá engañado y no caducarán los yogures olvidados.

Hoy es el día en el que se encontrarán las miradas perdidas, los descuidos se transformarán en recuerdos, habrá fotografías de oportunidades encontradas y ella también recordará tu nombre.

Hoy es el día en el que una luz roja aún no inventada parpadeará en la entrada. Ojalá seas tú, buscando el latido intermitente de un corazón ausente.

Madrid. Viernes 23 de Enero. 13 °C / 6 °C Parcialmente nublado. Mesa Camilla y Yogur de Pera.

Señoras, señores, el espectáculo está a punto de comenzar.

Yogur de Pera

¿Puedes escucharlo? Llevaba las cartas en la mano pero el escenario estaba vacío, aunque las luces estuvieran encendidas. En una noche de reencuentros, dos guitarras estallan en medio del público. Detenido por la sorpresa, miraba las heridas del suelo mientras ellos buscaban un punto de equilibrio. Desprevenidos, crecían fuera del escenario ausente. Sin luces. Ojos cerrados que sienten la expectación de todas las miradas. ¿Puedes escucharlo? Crecen sin dejarse caer. Y tu pensabas que no había cura desde que alguien puso un precio para el desencanto.

Pensaba que todo acabaría aquí. Que se detendría de repente, se daría la vuelta y volviera para convencerme. Pero no lo hizo. Sonaba un golpe fuerte, seco y directo. Latidos de ritmos olvidados. Un camino se abre y los focos quieren girarse. Miradas que se encuentran. Sueños que se precipitan por su guitarra. Gritos que ahogan el olvido. ¿Puedes escucharlo? Confundido por el latido extranjero busca las cartas en su bolsillo. Y recuerda que hoy era el día en el que los descuidos se transformarían en recuerdos, el día en que habría fotografías de oportunidades encontradas y entonces ya no haría falta que nadie recordara su nombre.

Yo fui testigo. ¿Puedes escucharlo?