Charlie D'Chang + Isasa

Friday, July 18, 2014 - 21:30
Madrid

Siempre pensé que existiría un lugar en el mundo lo suficientemente pequeño y escondido donde los sueños pudieran volar libres. Así, desprotegidos, fuera de su entorno natural, buscarían un distraído huésped insomne cualquiera. Seguramente lo elegirián por el olor de sus propios lamentos y la reiterada enumeración de la culpabilidad de sus fracasos. Cegado todavía por su máscara de mediocridad y soledad, ese afortunado cualquiera pasaría a ser un habitante más, que esa noche bailaría, la misma danza de sueños extranjeros.

La guitarra se convertiría en el catalizador de esos sueños. Las gotas de sudor caerían sobre ella, y al llegar a las cuerdas se precipitarían buscando ese cualquiera. Desde el corazón y la pausa, o desde la sorpresa emocionada del virtuosismo. Una lámpara de luz amarilla en el suelo alumbraría siempre a quién se creyó perdido en su propio mar infinito y sin nombre. Siempre pensé, movido por el instinto de supervivencia más puro, que existiría un lugar en el mundo lo suficientemente pequeño y escondido donde los sueños volverían, aunque no fueran míos y fueran de otros.

Por cierto ese sitio existe y me enseño a soñar, desde su callejón oscuro, con los sueños de otros.

Muchas gracias La Faena II por seguir.

Muchas gracias Brama Argh.

Muchas gracias Charlie D`Chang.

Muchas gracias Isasa.