17 Aniversario Estudio Brazil: Charlie D'Chang + María Navidad + Fajardo.

Thursday, February 15, 2018 - 21:45
Madrid

[Antes de empezar a leer, pongan el video.]

 

Como un cuento lejano que resucita en la memoria y que estalla de su propia batalla contra el olvido. Un cuento con vida propia que despierta de su letargo y explota para apropiarse de otros recuerdos que nunca fueron suyos, pero que, ahora, sí. Venció. Ya nadie quiere saber dónde ocurrió ni quien fue el primero que lo escuchó, si fue de algún amigo, de un antepasado, lo encontró en un libro o lo imaginó en la gran pantalla. Eso quizás no importe, lo que sí lo es, es contar su victoria porque hoy encontró su banda sonora, con la que dormir tranquilo, cuando ya nadie ni siquiera se preocupe por encontrarlo. Antes de convertirse para siempre en espuma de olas que rompen en la orilla. Indistinguibles, confundidas entre todas las que estuvieron allí antes y todas las vinieron después.

 

Salió Charlie al escenario, acompañado de su guitarra y empezó a tocar. Cerca de la orilla, aun lejos de ese lugar, sacó su cabeza y respiró aire sin agua. Sufrió, por primera vez, lo que expertos diagnosticaron más tarde, como un ataque de melancolía. Su cuerpo se retorcía por el viento de la añoranza por lo imposible. La de estar allí también y no poder, la de compartir un baile, la de sentir la tierra sobre sus pies. Sentir como irresistible todo aquello que nunca sintió. 

 

La guitarra cesó y de la oscuridad de ecos brillantes surgió las notas inconfundibles del piano de María. Después de unos minutos de ceguera inevitable y exposición a un medio desconocido, la desorientación dejó paso a lo que los expertos dirían después que fue un ataque de lucidez. Aquello que era imposible era ahora un poco más factible, eso que era inalcanzable ahora lo podía tocar. Se trataba de elegir entre la inmortalidad del olvido o el recuerdo efímero de un único baile. Despidió a la melancolía, sus pies tocaron tierra, y la música le invitó a un primer baile.

 

Se encendieron las luces y allí estaba Fajardo con su guitarra y su voz rompiendo las barreras del sonido. Inmóvil, con sus pies recién estrenados sufrió, lo que los expertos diagnosticaron después, como un ataque de realidad. La lucidez cayó con un tarro de sal, roto en mil pedazos por el suelo negro y que ya nadie podrá volver a reunir. Miró por ultima vez su pies recién estrenados y sonrío al ver bailar otros sueños extranjeros, que se dejaron también llevar por la realidad de vivir una única oportunidad. 

 

Se despidió de la melancolía, se despidió de la lucidez, se despidió de la realidad, pero no se despidió de mí. De vez en cuando vuelve este recuerdo que nunca tuvo dueño, y que no se deja atrapar por el olvido, en un ciclo sin fin. Mientras la puerta siga abierta. Mientras no vuelvas para decir adiós.

  

 

Charlie, María y Fajardo, melancolía, lucidez y realidad, esos son los síntomas para identificar un recuerdo que desaparecerá y volverá confundido con la espuma de las olas.

 

Ocurrió un jueves. Celebrábamos el primer día del 17º Aniversario del Estudio Brazil.