La caída de la Casa Usher

Año: 
2015
Traducción: 
Francisco Torres Oliver

No es simplemente uno de los mejores relatos de Poe. La caída de la casa Usher es también una de las historias que han ejercido una influencia más duradera sobre la literatura y el cine posteriores.

Constantes adaptaciones cinematográficas y abundantes secuelas narrativas avalan la importancia de un cuento que representa como ningún otro la transición de la narrativa gótica y su terror escenográfico a la renovación fundamental que aportó Poe cuando fundó un terror que sale más del interior del personaje que del ambiente. De esa manera, la tenebrosa escenografía gótica, se convierte en este relato en una imagen metonímica y en una personificación de sus habitantes.

Por eso aquí ya el espacio exterior, ese edificio que induce a la tristeza en quien lo contempla, es una prolongación de los laberintos existenciales de Roderick Usher -enfermo de mala literatura- y de su hermana, Lady Madeline; una fusión que esta ya en el titulo que reúne la casa y el apellido de sus moradores.

La enfermedad y la muerte, la soledad y el misterio, el morbo, el secreto y la locura, la necrofilia y el sadismo, el opio y el incesto son los ingredientes de un cóctel explosivo que culmina en su final apocalíptico.

Borges definió a Poe como un inventor de pesadillas. Quizá ninguna tan inolvidable como esta que edita Nórdica con una solvente traducción de Francisco Torres Oliver y espléndidas ilustraciones de Agustín Comotto.

Edgar Allan Poe
Sinopsis: 
La caída de la Casa Usher es la quintaesencia del cuento gótico: una casa embrujada, un paisaje lúgubre, dos hermanos gemelos, una enfermedad misteriosa… Todos los elementos del género son fácilmente identificables y, sin embargo, parte del terror que inspira esta historia se debe a su vaguedad; no podemos decir a ciencia cierta en qué parte del mundo o exactamente cuándo tiene lugar la historia. Estamos solos con el narrador en este espacio embrujado, y ni nosotros ni el narrador sabemos por qué. Publicado por primera vez en la revista Burton’s Gentleman’s Magazine en 1839, es una de las obras de Poe preferidas por la crítica, y la que el propio autor consideraba la más lograda que había escrito.