Los límites del control

Qué difícil resulta contar fábulas a gente adulta sin que dibujos animados se muevan con aíre grotescos en la pantalla, ni te despierten sonrisas de niños que miran con ojos fijos la misma historia como si fuera la primera vez. Qué difícil resulta que este cuerpo adulto castigado por el paso del tiempo no ofrezca resistencia ante la metáfora y el juego explicito de imágenes, música y palabras.

Y tú odias ver a otro extranjero como aquel primero
haciéndote creer que ha dejado el juego.
Y mientras él oculta un as adviertes
un camino serpenteando como humo entre la nieve,
y de pronto sientes que envejeces.

La fábula como recurso estilístico bajo el que se esconde una nueva señal de alarma. Un punto de vista grotesco para el que olvidó su infancia, para el que sólo ve soluciones policiales a un problema del que sólo transciende su ámbito económico. Como si todo tuviera que medirse en términos de productividad, rentabilidad, éxito o fracaso. Como si no hubiera nada que no pudiera escapar de ese control o ese mismo control no tuviera límites y nadie pueda escapar.

Pero ahora ves que hay alguien más que esconde
sueños y demás como si fueran la carga de otro.
Ya has visto a ese hombre antes repartiendo cartas
con su brazo de oro que ahora está oxidado,
y te ofrece juego a cambio de cobijo,
y canciones a cambio de cobijo.

Y la respuesta a la monotonía del mismo planteamiento repetido es la confusión.
Y la única sorpresa que escape de este juego camaleónico es la provocación.
Y la forma de escapar es trazar olas imposibles sobre un mar en calma.
Sin saber que vas a caer.
Jugando sin conocer las respuestas.
Sin pensar en levantarse otra vez.

Y un día con serenidad te dice que
su voluntad se debilitó con tu amor y tu cobijo.
Sacará de su cartera un viejo horario de trenes
y dirá: "te dije al llegar que era un extranjero,
te dije al llegar que era un extranjero."

BSO imprescindible protagonizada por Boris. La música deja ser un acompañamiento, un relleno que acompañe a una sucesión de imágenes sin diálogo. Aquí la música, fundamentalmente de Boris, es un protagonista más que impone el ritmo a una película que trata de confundir bajo la tensión de un thriller atípico. Un western, con duelo incluido, dónde hace tiempo que se acabaron las víctimas y ya sólo cuentan a los supervivientes.

1. Bad Rabbit – Intro
2. Boris with Michio Kurihara – Fuzzy Reactor
3. La Macarena – Saeta
4. Bad Rabbit – Sea Green Sea
5. Boris – Feedback (TLOC Edit)
6. Manuel el Sevillano – Por Compasión Malagueñas
7. Boris – Farewell
8. Sunn o))) & Boris – N.L.T.
9. Carmen Linares – El Que Se Tenga Por Grande
10.Bad Rabbit – Dawn
11.The Black Angels – You on the Run
12.Earth and Bill Frisell – Omens and Portrents 1: The Driver (TLOC Edit)
13.Talegón de Córdoba & Jorge Rodríguez Padilla – El Que Se Tenga Por Grande
14.Sunn o))) & Boris – Blood Swamp (TLOC Edit)
15.Ensemble Villa Musica – Schubert 2. Adagio (Strin Quintet in C, D.965) (TLOC Edit)
16.LCD Soundsystem – Daft Punk is PLaying at my House
17.Boris – ” ” (TLOC Edit)



A la derecha, extractos de la versión de La canción del extranjero de Nacho Vegas.

Jim Jarmusch
Título Original: 
The limits of control, #57SSIFF
Director: 
Jim Jarmusch
Guión: 
Jim Jarmusch
Nacionalidad: 
EE.UU.
Duración: 
116
Interpretes: 
Isaach de Bankolé, Alex Descas, Jean-François Stévenin, Luis Tosar, Paz de la Huerta, Tilda Swinton, Youki Kudoh, John Hurt, Gael García Bernal, Hiam Abbass, Bill Murray
Sinopsis: 
Este thriller dramático sigue a un hombre solitario y misterioso que desempeña sus actividades fuera de la ley. Ahora se encuentra en España para completar un trabajito cuyos objetivos son inicialmente desconocidos. Su aventura no sólo le conducirá a través del país, sino también a través de su propia conciencia.
Estreno: 
Friday, October 2, 2009
Género: 
Thriller