Jobs

Si juzgamos esta película únicamente desde la perspectiva cinéfila podríamos decir que estamos ante la fabricación oportunista de una historia que vende en si misma por los millones de fieles que llegaran al cine atraídos por el halo casi mesiánico de Steve Jobs. Pero el resultado es bastante flojo, con muchos altibajos, falta de ritmo y donde ni siquiera eres capaz de sentir esa emoción de los típicos biopic americanos fiel a los tiovivos que se van increcendo hasta llegar al orgasmo final.

Si juzgamos esta película únicamente desde la perspectiva de la biografía como género, tenemos un resultado bastante pobre también, ya que apenas aparece representado el periodo desde su despido de Apple hasta su regreso, entre otros. Muchos de sus biógrafos, conocidos y simpatizantes resaltan este periodo como fundamental en su vida y lo que es en realidad hoy Apple. Mención superficial a Next, nada de Pixar y nada de cómo un hombre solitario, egoísta y adicto al trabajo vuelve en un plano formando parte de su propia familia. Nada de su enfermedad ni de sus extravagancias.

Si juzgamos esta película únicamente por el fervor de sus seguidores y detractores no creo que queden satisfechos. Ni los que esperaban la santificación de su líder, ni los que enarbolan la bandera de su deshumanizada ambición, quedaran satisfechos.

Si juzgamos esta película como ingenieros de alguna empresa tecnológica, nos seguirá siempre asombrando la figura de Steve Jobs. El hecho que las decisiones tecnológicas de las empresas del sector no estén en manos de expertos técnicos, sino en economistas buscando beneficios constituye la diferencia, de lo que es hoy Apple y de lo que es el resto, y explica como en la época con los mayores adelantos tecnológicos tengamos peores soluciones que hace unos años, eso sí, más baratas y más rentables. El valor de la innovación, no como palabra sino con hechos, es otra de las grandes diferencias. Cualquier empresa tecnológica, sobre todo las grandes, funciona con departamentos estancos, como si fueran pequeñas empresas subsidiarias. La innovación se permite bajo control, pero, por definición, la innovación es disruptiva, y cualquier movimiento que pueda mover uno de esos reinos de taifas será aniquilado. Así tenemos enormes talentos, incluso mayores que el de Steve Jobs, recluidos y prisioneros de tareas rutinarias. Si quieres cambiar algo tendrá que ser fuera y no todo el mundo acepta el reto de la inseguridad.

Lejos de santificar su figura, lo relevante aquí, es si es posible que la tecnología vuelva a humanizarse y solucionar las necesidades de la gente y, sobre todo, la reflexión de la sostenibilidad de esta sociedad basada en un crecimiento económico ilimitado. Nos falta esa capacidad y talento para convencer, y de auto convencerse primero, de que todo eso es posible.

Cine, Joshua Michael Stern
Título Original: 
Jobs
Director: 
Joshua Michael Stern
Guión: 
Matt Whiteley
Nacionalidad: 
EE.UU.
Duración: 
128
Interpretes: 
Ashton Kutcher (Steve Jobs), Dermot Mulroney (Mike Markkula), Josh Gad (Steve Wozniak), Ahna O’Reilly (Chris-Ann), James Woods (Jack Dudman), J.K. Simmons (Arthur Rock), Lukas Haas (Daniel Kottke), Matthew Modine (John Sculley), Lesley Ann Warren (Clara Jobs), Ron Eldard (Rod Holt), Kevin Dunn (Gil).
Sinopsis: 
“Jobs” lleva al cine la extraordinaria historia de Steve Jobs, el original innovador y emprendedor que no dejó que nada se interpusiera en su camino hacia la grandeza. La película cuenta la épica y turbulenta historia de Jobs mientras abría un camino que cambió la tecnología —y el mundo— para siempre desde su famosa compañía de la manzana, Apple.
Estreno: 
Tuesday, September 24, 2013
Género: 
Biografía