Biutiful

Existe la tendencia a coleccionar momentos congelados. Recuerdos protegidos por paredes de madera y techo de cristal. Instantes que pretenden ganar la batalla del tiempo y que cuelgan de paredes. Unas veces pintadas de vivos colores y otras en las que ya sólo se ve cemento y ladrillo. Pasamos una y mil veces por la misma pared sin prestarle atención. Aunque hay días en los que, sin quererlo, pierde la rutina y los recuerdos aparecen de nuevo en primera persona, con un marco de felicidad que hasta ahora nunca habíamos reconocido.

Ese instante congelado es perfecto, no hay sombras de problemas alargados por el tiempo, no hay prisas, ni precios que cuestionen su valía. Pretendemos volver a ese lugar pasado, queremos saber si realmente existen las segundas oportunidades, si todo aquello fue real o si sólo quedaron esos sueños infantiles, sin miedos ni pesadillas.

Con un dolor que nos impide andar, sobre todo ahora que sabemos que el estallido de soledad tiene un número, una fecha y una hora. Miramos desde arriba, donde sólo se ven recuerdos de años huyendo, sin llegar a ningún sitio, sin tener ningún cobijo, con las manos arrugadas y vacías. Años siendo el intermediario entre la codicia de unos pocos y desesperación de muchos otros. Viendo tejer un telón de hipocresía cada vez más negro y tupido de un único uno y muchos ceros grabados. Los edificios señoriales de otra época y el diseño más vanguardista sólo son escenarios de cartón piedra, de los que nadie ya parece querer distinguir.

Ellos comen lo que hay, imaginando lo que podría ser, sin preguntas ni preocupaciones. Los miramos ahora como si fuera la última vez. Y queremos creer que el refugio y la esperanza se pueden guardar en una piedra negra que deberían guardar siempre. Y depositamos nuestro último aliento en alguien que nunca lo tuvo. Sabiendo que todo acaba como empieza, con el recuerdo, quizás congelado, de una huida.

Querido Alejandro, gracias por hacerme daño, porque sólo cuando veo sangre en la taza soy capaz de distinguir la realidad y encontrar en la angustia algo de vitalidad.

Querido Javier, supongo que no he visto mucho cine, tampoco volví la mirada a los clásicos, ni leí mucho sobre su historia, ni aprendí su técnica, tampoco sé de obligaciones ni deberes. De lo que vi, de lo que viví hasta ahora, nunca fui testigo de nada mejor.

Recordemos, ahora todos, que la belleza se escribe como suena.

Alejandro González Iñárritu
Título Original: 
Biutiful
Director: 
Alejandro González Iñárritu
Guión: 
Alejandro González Iñárritu, Armando Bo, Nicolás Giacobone
Nacionalidad: 
España, México
Duración: 
147
Interpretes: 
Javier Bardem, Eduard Fernández, Maricel Álvarez, Hanaa Bouchaib, Guillermo Estrella, Félix Cubero, Karra Elejalde
Sinopsis: 
Uxbal se encarga del cuidado de sus hijos debido a las adicciones y problemas mentales de su mujer. Trabaja como intermediario entre fabricantes chinos de bolsos de marca falsos y los vendedores ambulantes, en la Barcelona más invisible. Uxbal tiene un don: percibe a los espíritus de los muertos que acaban de morir.
Estreno: 
Friday, December 3, 2010
Género: 
Drama