Un segundo sin término

Selector Marx

Ni la práctica, ni la repetición, ni siquiera la sobreexposición evitan que me paralice y me quede sin palabras cuando llega la hora de la entrevista y el momento de desnudarse. No, no me malinterpreten ni empiecen juicios prematuros. Sólo quiero decir que cualquier empresa, con un mínimo de experiencia en recursos humanos, tratará de quitarte la máscara que has diseñado junto con tu propio curriculum. Seguro que mucho más fácil que salir de este traje pantalón que juré no volver a ponerme. Normalmente suele ser una pregunta tan directa como inocente: “¿podría decirme algo que no le guste de sí misma?” y, casi inmediatamente, “¿podría presentarse con alguna afición fuera del ámbito laboral?”

Siempre pienso en lo mismo. Soy muy tímida. Sin embargo no debería decirlo, sobre todo, en un tiempo donde la comunicación, liderazgo, hablar en público, negociación, gestión de conflictos o coaching, por incluir todos los términos de moda, es tan vital para las empresas. Por otro lado tengo que contestar algo, si no parecería una especie de semidiós que tampoco nadie quiere, ni aunque fuera cierto... Debería pensar en algo que no me hiciera demasiado vulnerable y que a la vez resultara creíble. Tendría que buscar una afición que reforzara ese mensaje y vieran un potencial talento que pudiera aplicarse también al terreno laboral.

Miro un segundo por la ventana de la oficina buscando una respuesta. La Gran Vía está tranquila esta mañana. Desde aquí se ve el edificio Carrión. No sé si se podrá subir arriba, ni tampoco si sobrevivió alguien más entre el cine Capitol y el viejo cartel de Schweppes. 
En un segundo sin término sólo las luces de neón intermitentes me separan del suelo.

“Soy muy tímida”, respondí. 
"Inside Schweppes" feat. Alba Morilla. Edificio Carrión. Madrid 2014

Tuesday, April 22, 2014