Extranjeros

Ron Galella

Buscaba chicas de cara triste y se quedaba horas mirando aquellos ojos que no sabían llorar. De fondo, también buscaba canciones tristes que acompañaran la belleza desconsolada. Se acercaba a la pantalla que iluminaba la habitación a oscuras y despacio le decía, entre susurros, que si puede servir de algo, siempre dirá que la culpa fue sólo suya. Cerraba lo ojos y tarareaba una vieja canción aprendida: 
“Tal vez hoy te digan todos
que pareces transparente,
que se te ven los recuerdos,
pero a ti es difícil verte.

Yo he aprendido nuevas formas
para poder entenderte
y me fijo en los reflejos
de tus ojos en la gente. “

Pero la canción se acababa, la banda de jazz parecía que había perdido el ritmo, como la revolución había perdido su significado. La sorpresa llegó hoy, llamó a la puerta y se llevó el amor entre un torrente de mentiras. Y se preguntaba que había sido peor, el día que se enamoró de ella o el día en el que abrió la carta que nunca debió ser una sorpresa. 
Y, de repente, sientió que envejecía. Ese día con serenidad le dijo que su voluntad se debilitó con su amor y su cobijo. Sacó de su cartera un viejo horario de trenes y dijo: “te dije al llegar que era un extranjero”. 

Blimea, Portonovo
The big surprise, The Felice Brothers
La canción del extranjero, Nacho Vegas (versión de Leonard Cohen)

Monday, July 18, 2011