Fascinante

Quentin de Briey

Era su último día de suerte de una año exhausto. En un juego de palabras inconexo, llevó su apuesta hasta una palabra que no había pronunciado nunca: fascinante. 

Ella sólo tenía que esperar unas horas para llevarse todas la palabras usadas, incluida esa última. 

Él quedaría vacío de promesas. Listo para empezar todo otra vez.

Ella, con su nuevo tiempo recién estrenado, podrá decirlo por primera vez: fascinante. 

Tuesday, January 2, 2018