En la casa

Olmo González

 Es un sueño, puede que tengas razón, pero deja de serlo cuando las luces se apagan y cualquier recuerdo blanco desaparece. No me importa lo que digan, nunca escribí para ser leído. Sólo quiero sentir otra vez el alivio de la euforia. Sólo tengo que sentarme lo más cómodo que pueda y esperar. Silencioso observo y vuelvo la mirada siguiendo lo que me queda de instinto y comparto el deseo de formar parte de esa realidad elegida que no es mía, de crear otra realidad que quisiera que fuera la mía, de odiar mi realidad que no quiero que sea mía, de dibujar el camino de la evasión en los sueños de los demás que mi imaginación ha transportado para continuar con mi propio engaño.   

Friday, November 9, 2012