El largo adiós

Francesca Woodman

 

Tenía 22 años y pensaba que sólo había un único gran momento en la vida, un único salto en el gran trapecio. Después, sólo queda el tiempo como testigo de ese nuevo funambulista tembloroso que intenta no resbalar y caerse.

Tenía miedo y olvidé que la duda es la sombra de un descuido de incontrolable sorpresa que alguien puso detrás de una esquina. 

Monday, December 15, 2014