Muros

Borondo

Tu mirada está partida y ninguna de ellas encaja. Hay sangre en tus manos. También en el suelo. Es tuya. Es mía. Estoy tumbada. Justo detrás de ti. No, no, ahora no estoy sola, nunca más. 

Diez minutos antes me dijiste que no ibas a recordar nada. Sonreías con tu mirada intacta.

Diez minutos antes te dije que nadie me olvidaría. Sí, ahora, todos te miran.

Monday, May 12, 2014