El descuido

Óscar Monzón

Tenía la capacidad de congelar un instante con una sola mirada. Desapercibido en la búsqueda fijaba ese momento en su memoria para degustarlo, sólo y en silencio, durante todo el tiempo que pudiera alimentarlo. Pensaba que nunca se daría cuenta, pero una vez que la mirada quedó al descubierto, la repetición pasó de la casualidad a la oportunidad. Y esa oportunidad intacta crecía con la euforia de cada encuentro. Un día la voz acompaño a su mirada en el límite de inflexión de su sueño. Pero ella, que había aprendido a dormir sin soñar, le dijo que sólo fue un descuido.

Monday, April 14, 2014